6 estrategias para mejorar la salud materna

6 estrategias para mejorar la salud materna

Mejorar la salud materna es fundamental en todo el mundo. Reducir los índices de mortalidad materna es todo un reto. A continuación conoce 6 estrategias para mejorar las condiciones de salud materna y por qué la hidratación durante y después del embarazo es vital.

Datos claves

Según datos del Grupo Inter-Agencial para la Estimación de la Mortalidad Materna de las Naciones Unidas (MMEIG), aún son varios los países centroamericanos que registran un índice de mortalidad materna por encima de lo que plantea la meta 3.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Pues se busca que en 2030 disminuya la tasa mundial de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100.000 nacidos vivos.

embarazo

La Organización Panamericana de la Salud asegura que los objetivos de desarrollo del milenio mejoraron la salud materna. Sin embargo, alertan que las mujeres más marginadas continúan experimentando altas tasas de mortalidad materna.

Salud materna: 6 estrategias efectivas

De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud se pueden aplicar diferentes tipos de estrategias a nivel comunitario y doméstico para garantizar la salud de las mujeres.

  1. Acceso seguro, gratuito y de calidad a los servicios de salud. Los centros de salud deben ser limpios, seguros y estar completamente equipados. También se debe aumentar el acceso a la atención prenatal para las mujeres embarazadas.

Los servicios deben ser gratuitos para todas las mujeres, independientemente de su condición económica. Se recomienda antes y durante del embarazo tomar ácido fólico y no olvidar que: todas las mujeres tienen derecho a un embarazo sano, parto respetuoso y puerperio seguro.

  1. Brindar acceso a anticoncepción. Todas las mujeres deben tener acceso a una variedad de opciones anticonceptivas para que puedan prevenir embarazos no deseados y tener acceso a servicios adecuados.

En este sentido, es fundamental que los estados den prioridad al acceso a servicios integrales de salud sexual y reproductiva para las mujeres.

  1. Involucrar en lo posible a padres o madres en el proceso de embarazo. La maternidad sin riesgo es responsabilidad de hombres y mujeres. Las sesiones de atención prenatal brindan a los hombres la oportunidad de participar en la educación sobre el cuidado del recién nacido, la anticoncepción y la limitación del tamaño de la familia. Una buena salud materna beneficia a toda la comunidad.

  2. Llevar registro de salud personal. Los registros de salud personales pueden empoderar a las mujeres para realizar un seguimiento de su salud y la salud de su bebé, y pueden actuar como una señal de alerta temprana durante el embarazo, lo que permite a las parteras brindar atención oportuna.

La alimentación de las mujeres embarazadas también es muy importante. Se aconseja seguir una dieta balanceada y saludable con mayor consumo de frutas y verduras, así como menor consumo de comida chatarra.

  1. Abordar el tema del matrimonio infantil. Las adolescentes a menudo están expuestas a mayores tasas de matrimonio infantil en situaciones de crisis, ya que a menudo se considera una forma de protegerlas frente a una inestabilidad extrema.

Es fundamental que abordar el matrimonio infantil para reducir la tasa de mortalidad materna de las adolescentes y garantizar sus derechos humanos.

  1. Salud materna e hidratación. Acceso al agua potable e hidratación antes, durante y después del embarazo. Este punto es una de las claves. El acceso al agua limpia y segura es muy importante. Pues el agua es imprescindible para vivir y un normal funcionamiento del cuerpo humano.

Hidratación en el embarazo

La cantidad de agua que necesitamos beber varía de una persona a otra, por lo que también variará entre las mujeres embarazadas. Sin embargo, es imprescindible mantener el cuerpo hidratado.

Si bien no hay una cantidad fija a seguir, se recomienda beber un poco más para tener en cuenta el aumento de peso y el aumento de la ingesta energética en las últimas etapas del embarazo.

tomando agua

Durante el embarazo se necesita agua para producir el líquido amniótico, que es el que rodea al bebé y para ayudar a aumentar su volumen de sangre. Si la mujer sufre de náuseas matutinas, también perderá líquido extra, por lo que es importante tratar de beber un poco más para compensar esa deficiencia.

El agua purificada siempre es la mejor opción, pero todas las bebidas no alcohólicas pueden contabilizarse para la ingesta de líquidos, incluida la leche, el jugo de frutas, los batidos y las bebidas calientes.

Recuerda, para garantizar la calidad de agua de tu hogar se puede instalar un purificador de agua. Estas soluciones son muy prácticas y eficientes. Además muchas de ellas son asequibles y llevan bajo mantenimiento.

Por otro lado, cuando se trata de elegir bebidas, ten en cuenta tanto su contenido calórico como su posible efecto en los dientes. Las bebidas que contienen azúcar como los refrescos (incluidos los jugos y batidos, que contienen azúcares naturales) pueden agregar cantidades significativas de calorías a tu dieta.

Consume más agua y menos azúcar

El consumo frecuente de azúcar puede aumentar tu riesgo de caries dentales, mientras que el consumo frecuente de bebidas ácidas como refrescos gaseosos, tés de frutas, jugos y batidos puede aumentar tu riesgo de acidez y erosión dental.

embarazada comiendo

Durante el embarazo, se corre un mayor riesgo de desarrollar problemas con los dientes y las encías (como caries y enfermedad de las encías). Con el agravante que, durante el embarazo, es posible que no puedas someterte a ciertos tratamientos dentales, por lo que es un buen momento para asegurarte de que estás cuidando tus dientes.

Por lo tanto, asegúrate de cepillarte los dientes dos veces al día con pasta dental. Y finalmente recuerda: no consumas azúcar en exceso.

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