¿Cuáles son las principales sustancias y contaminantes del agua?

Principales sustancias y contaminantes

La contaminación del agua es uno de los problemas más graves a nivel mundial, por las repercusiones que esto tiene para la actividad humana, que paradojicamente es la principal fuente de contaminación. No todos los tipos de polución son iguales ni tienen las mismas causas o consecuencias. Por esto es importante conocer cuáles son las principales sustancias y contaminantes del agua, pues atacar su origen es la única forma de prevenir los desastres medioambientales.

Las principales sustancias y contaminantes del agua
Compuestos químicos orgánicos

Son compuestos químicos complejos que contienen oxígeno en su estructura. Algunos ejemplos de esto son el petróleo, la gasolina, los plásticos, detergentes, insecticidas, entre otros. Se agrupan en una categoría separada porque tardan mucho tiempo en degradarse. Para lograr descomponer estas sustancias intervienen bacterias que utilizan grandes cantidades de oxígeno. Este consumo elevado de oxígeno afecta el agua, hasta el punto en que la convierte en un ambiente inadecuado para las especies que la habitan, causando su muerte.

 
Agua contaminadaDesechos orgánicos

Son aquellas sustancias orgánicas residuales producidas por los seres vivos, especialmente los humanos. Dentro de esta categoría entran las heces, aceites, grasas, proteínas, restos de alimentos, entre muchos otros. El problema con estos desechos es que para su degradación requieren bacterias que consumen grandes cantidades de oxígeno y esto altera la composición del agua, matando a las especies acuáticas que ya no obtienen la cantidad de oxígeno que necesitan para sobrevivir.

Contaminación patógena

Son aquellos agentes microscópicos, de origen biológico. Pueden ser virus, bacterias, parásitos y otros microorganismos. Son bastante peligrosos, pues producen enfermedades y patologías en humanos, plantas o animales. Suelen provenir de la disposición inadecuada de desechos orgánicos, como heces y otros, tanto de animales como humanos, que se vierten directamente en los cuerpos de agua como ríos o lagos y también en la tierra, que absorbe estas materias haciendo que lleguen a cuerpos de agua subterráneos. Esta puede eliminarse utilizando filtros especializados y purificadores de agua. El tratamiento de las aguas residuales es imperativo si queremos garantizar la calidad de vida humana en el futuro.

Compuestos químicos inorgánicos

Si los compuestos orgánicos causan estragos aunque pueden degradarse, las sustancias inorgánicas destruyen por completo los ecosistemas. Estos compuestos como ácidos, sales, metales pesados como el plomo y el mercurio, entre otros son letales para casi todas las formas de vida, no se degradan por si solas y se acumulan, creando ciclos de muerte y enfermedad pues a veces los animales los comen e ingresan a la cadena alimentaria, contaminando a muchas otras especies. Provienen de los desechos generados por la industria, las actividades domésticas y agrícolas. La minería, por ejemplo, es la principal culpable de la contaminación por mercurio en muchos lugares del mundo.

Nitrógeno y fosfatos

Si bien estos son compuestos inorgánicos, merecen una categoría aparte porque estos son unos nutrientes vegetales importantes. Son solubles en el agua y producen un crecimiento excesivo de algas y microorganismos vegetales. Esto altera el equilibrio medioambiental, pues las algas y plantas acuáticas se roban el oxígeno del agua, matando a algunas especies.

Aprende cómo limpiar un filtro purificador de agua de manera correcta

Por otro lado, el exceso de algas enturbia el agua y no permite que los rayos del sol alcancen el fondo. Si las plantas del fondo no tienen sol, no harán la fotosíntesis y no se liberará oxígeno en ese cuerpo de agua. Esto produce la muerte de las especies que lo habitan, y aumenta la producción de las bacterias que se encargan de la descomposición de lo que ha muerto. Esto agota por completo las pocas reservas de oxígeno y como consecuencia, el agua se vuelve pestilente e imposible de utilizar.

¿Qué se puede hacer?

El primer paso y quizá el más obvio es detener la fuente de contaminación lo más pronto posible. Esto es porque los cuerpos de agua naturales cuentan con ciertos mecanismos que le permiten procesar y depurar por si solos ciertos contaminantes. Sin embargo,la cantidad de contaminación depende del tiempo que tiene siendo vertida en el agua. En muchos casos es posible revertirse, con intervención humana, pero es necesario comenzar de inmediato.

Se estima que el 70% de los desechos industriales se vierten en cuerpos de agua sin tratarse, mientras que en muchos países el tratamiento de las aguas y grises de origen residencial deja mucho que desear. Esto dependerá del país o región, porque muchos carecen del marco normativo que regule estas actividades. Como ciudadanos podemos hacer presión en los organismos públicos y privados para que el tratamiento de residuos sea relevante y se discuta para generar soluciones reales.

Como individuos podemos procurar las mejores opciones para el tratamiento de las aguas residuales de nuestras viviendas, sobre todo si estamos en un área rural o en donde no hay servicio de acueducto y alcantarillado. La instalación de biodigestores y fosas sépticascomo alternativas de tratamiento de desechos independientes resultan económicas y amables con el medio ambiente. Invertir en purificadores que garanticen la eliminación de patógenos en el agua que se consume en casa también es imprescindible.

Asimismo es importante pensar en nuestros patrones de consumo y cómo manejamos los desechos sólidos. Tratar de reciclar y reusar, evitar productos de un solo uso que sólo generan basura, disponer de los desechos orgánicos para crear composta y abono, por ejemplo, son alternativas sencillas que suman en la tarea de evitar la contaminación de las aguas.

 

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